ITINERARIO III. HACIA LAS TIERRAS DEL XALLAS.

El tercer itinerario diseñado parte, como todos los demás, de la capital del municipio y pasa por Cambeda, Castrelo, Baíñas, Serramo y Treos.

Nuestra primera parada es la iglesia de Cambeda, cuya arquitectura tiene una base románica, aunque la capilla mayor es netamente neoclásica (de finales del XVIII o del primer tercio del XIX), al igual que la capilla meridional (del último tercio del XVIII).
Por su parte, la torre-campanario continúa la tradición del barroco (últimos años del XVIII), y la capilla del lado norte, construida en el último tercio del XVI, responde perfectamente al estilo que predominaba en la época en que fue construida: gran arcada de traza renacentista y bóveda de crucería nervada de pervivencias góticas.
La sacristía se encuadra dentro del clasicismo del último tercio del XVII. Quizás sea esta la estancia más llamativa de todo el conjunto, ya que en ella podemos encontrar caprichosas figuras en las seis ménsulas que sujetan el pesado techo. Se trata de exóticas figuras de seres míticos o simbólicos, de rostro humano, o de animales imaginarios. No hay relación de continuidad entre las figuras y probablemente ni siquiera tengan significado simbólico consciente. Se cree que se colocaron con una finalidad meramente decorativa. Lo que sí es cierto es que presentan una gran semejanza con las ménsulas de la balconada del Hospital Real de Santiago (1678), y con las del coro de San Martiño Pinario, también en Compostela.

Iglesia de Cambeda. Ver foto ampliada.

También dentro del municipio de Cambeda se encuentran las capillas de Sanfíns y de Paizás.
El origen del santuario de Sanfíns parece ser anterior a 1607, año en que ya es mencionada por el cardenal J. del Hoyo en su visita al municipio vimiancés. En 1931 fue derrumbada y construida de nuevo por orden del clérigo Saturnino Guinarte.
Su festividad se celebra el 1 de agosto, y quizás sea de destacar la existencia en la parte este del edificio de un roble centenario, de amplia copa y largas ramas que sobrepasan la altura de la propia capilla. A este árbol se le atribuyen ciertos poderes curativos para las más diversas enfermedades, sobre todo de niños. La ceremonia consiste en dar varias vueltas alrededor del roble, luego se rompe una rama y el enfermo debe pasar por debajo de la misma. Por último, se mete la rama en barro y se envuelve en un trapo. Para que el enfermo cure la rama debe crecer.
En cuanto a la capilla de Paizás, sabemos que fue fundada en el siglo XVII por Alonso de Castiñeira y su primera esposa Mariña de Gondomil, pero en el año 1932 el clérigo Saturnino Guinarte, que también fue el responsable de la reforma de la capilla de Sanfíns, realizó una serie de cambios de gran importancia que transformaron la planta de la ermita casi por completo. Además, en 1986 sufrió otra reforma.
También en la aldea de Paizás hay una casa blasonada de perpiaño que data, al igual que la capilla, del siglo XVIII y que fue mandada construir por Martín de Castiñeira, descendiente de la familia originaria de Castiñeira y que dio nombre al lugar.

Si continuamos hasta el municipio de Castrelo (de regreso a la carretera de Baíñas y girando posteriormente a la izquierda), no debemos dejar de visitar su iglesia, con un cruceiro y una fuente sagrada.

Siguiendo hacia Baíñas podemos visitar el dolmen conocido como Pedra da Arca o Casa das Mouras, encuadrada en una gran mámoa de veintiocho por treinta metros. En sus paredes podemos ver restos de grabados formados por líneas rectas, curvas y ondeadas. Parece que también se conservan restos de pinturas en dos manchas próximas a estos motivos.

Dolmen de Pedra da Arca. Ver foto ampliada.

Nuestra siguiente parada es la iglesia de San Sebastián de Serramo, cuya capilla mayor responde de manera clara al esquema típico del románico rural, aunque el edificio sufrió importantes reformas en el siglo XVIII (concretamente se construyeron la torre-campanario y la sacristía).
En esta iglesia se conserva la que parece ser una de las cruces parroquiales más antiguas que se conservan en Galicia, ya que data del primer tercio del siglo XII, lo que sabemos por las características estilísticas y por los caracteres de la inscripción del anverso.
Desconocemos quién fue el autor de esta pieza, aunque sí sabemos que el donador de la misma fue un tal Ordoño. Se trata de una gruesa cruz de madera de roble recubierta de plata que tiene una altura de 55 centímetros. Su estado de conservación es bastante deficiente, pero el valor artístico e histórico de la pieza es indiscutible.

Cruz de Serramo. Ver foto ampliada. Iglesia de Serramo. Ver foto ampliada.

También en el municipio de Serramo, concretamente en el lugar de Comareiro, podemos visitar una casa blasonada que antiguamente presentaba grandes torres hoy perdidas. Esta casa fue fundada en 1580 por don Gonzalo de Pazos e Señoráns, cuyos sucesores establecerían lazos matrimoniales con las casas de Trasariz de Vimianzo, de Xora (Treos) y de Carantoña.
Serramo contó también con otra casa blasonada hoy desaparecida. Parece ser que estaba situada frente a la iglesia y quizás pertenecía a la genuina familia soneirana de los Pazos, oriunda del lugar de su nombre, en la feligresía de Vilar.
La importancia de Serramo en cuanto a las comunicaciones es patente desde la antigüedad ya que se ha dicho que por esta parroquia vimiancesa pasaba la ramificación norte de la vía romana número 20 “per loca maritima” del Itinerario IV de Antonino. Además, en el lugar de Casa Novas empataba el camino real procedente de Brandomil con el que unía Ponte Olveira y Baio. Serramo era, pues, un punto destacado en las vías de comunicación antiguas.

En Treos podemos disfrutar de la hermosa iglesia de San Miguel, con base estructural románica, situada en un hermoso paraje.

Si queremos visitar el dolmen de Pedra Cuberta debemos tomar una pista a la derecha al lado de la iglesia de San Miguel. Se trata de uno de los monumentos megalíticos mejor conocidos de Galicia debido a los estudios que los arqueólogos alemanes Georg y Vera Leisner hicieron en los años 30 sobre la decoración pictórica del corredor. Esta decoración está formada por dibujos de color negro y rojo sobre fondo blanco empleado a modo de imprimación, así como por representaciones serpentiformes, ondulados, pequeños ídolos y círculos concéntricos. Se desconoce el significado exacto de estas representaciones: en el poco conocido mundo de las creencias neolíticas sólo se puede actuar por suposiciones.
En las excavaciones de los Leisner se encontraron además dos pequeñas hachas de piedra.

Dolmen de Pedra Cuberta. Ver foto ampliada.
   
VIMIANZO MUSEO DEL TIEMPO.
RUTA I: vimianzo y su entorno.
RUTA II: de cara al mar.
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